Los requisitos de Extranjería cambian según la autorización. La mejor lista no es una plantilla genérica, sino la ficha oficial vigente del procedimiento concreto. A partir de ella puede revisar cada documento antes de enviarlo a traducir.

1. Compruebe el tipo de autorización

Desde la entrada en vigor del Reglamento aprobado por el Real Decreto 1155/2024, las modalidades y denominaciones de determinados procedimientos han cambiado. Por ejemplo, las categorías actuales de arraigo no deben describirse usando sin más listados antiguos.

2. Lea el apartado de documentación extranjera

Las fichas oficiales suelen explicar cuándo un documento debe traducirse y cómo se acredita su autenticidad. Apostilla, legalización consular y traducción son cuestiones separadas. También puede haber exenciones por convenios internacionales.

3. Revise vigencia y periodo cubierto

No aplique automáticamente una regla de tres o seis meses. Algunas fichas definen un periodo de residencia, países concretos o documentación actualizada; otras no fijan la misma antigüedad. Compruebe la instrucción aplicable al día de la presentación.

4. Compare nombres y datos personales

Si el original usa cirílico, árabe u otro alfabeto, compare la grafía con el pasaporte. Reúna traducciones anteriores y avise de cualquier diferencia antes de que se emita una nueva traducción.

5. Prepare copias completas

  • Todas las páginas, incluso anexos y reversos con información
  • Sellos, firmas y códigos visibles
  • Apostilla o legalización, si ya se obtuvo
  • Requerimiento de subsanación, si la Administración lo emitió

Una empresa de traducción puede ayudar a comprobar que el archivo está completo, pero no debe garantizar la concesión del trámite ni sustituir una consulta jurídica.